Antes de eliminar los insecticidas hay que estudiar otras alternativas y es que existe una desconexión con la realidad del agro y en ocasiones "nos sentimos desamparados", dice la Federación de Arroceros. La cosecha, será buena en calidad y cantidad.
La Federación de Arroceros considera que antes de eliminar los insecticidas, "hay que dar otras alternativas" ya que, con la nueva normativa sobre fitosanitarios mucho más restrictiva, apenas las tienen, al menos, para combatir las plagas en las producciones de los arroceros sevillanos. "Bruselas legisla sin saber lo que es el campo" manifestó Manuel Cano, director gerente de la Federación.
"Hay momentos en los que nos encontramos totalmente desamparados", ya que nadie "nos da herramientas que permitan reemplazar lo que nos quitan". Lo dijo durante una visita con periodistas de diferentes medios de comunicación -a la que asistió AGROCOPE- a los arrozales de Isla Mayor, en Sevilla organizada por la patronal europea de fitosanitarios (ECPA) y su homóloga en España, la Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas (AEPLA), un paraje ejemplar de la convivencia de los espacios naturales con los ecosistemas agrarios .
En este sentido, todos los participantes coincidieron en señalar la necesidad de consolidar el cultivo del arroz en el Parque Nacional de Doñana, ya que se integra con los humedales de la zona.
Se trata de una producción integrada que, sin embargo, "necesita un uso responsable de los fitosanitarios" para protegerla de las plagas que asolan a este cultivo. Asimismo, añadió que la nueva normativa elimina sustancias "hasta ahora eficaces y seguras sin que existan criterios científicos que lo justifiquen".
Cano recordó que " no hay alternativa rentable y económica " para los arrozales de la zona, ya que la elevada salinidad de la tierra hace "inviable" cualquier otro cultivo por lo que es necesario seguir potenciando el arroz, del que viven alrededor de 1.000 familias.
Por su parte Phil Newton, director de Comunicación de ECPA, matizó que " hay que cuidar de la biodiversidad pero también hay que producir ", ya que "¿si no podemos cubrir nuestras necesidades, de dónde van a venir los alimentos?".
Por eso, Newton aseguró que para lograr una máxima producción " hay que extraer más de las tierras que ya existen " y para ello se necesitan herramientas que permitan combatir los problemas a los que se enfrentan las cosechas.
PRODUCCIÓN
Gracias a las intensas lluvias de todo el invierno, los arroceros sevillanos cuentan con sembrar el 100 por cien de las hectáreas que en la comunidad ascienden a 36.600 hectáreas , de las que el 80 por ciento son de grano largo y el resto de grano redondo.
Esta campaña, según Cano, la cosecha será muy buena en calidad y en cantidad y espera que supere las 330.000 toneladas.
España, con unas 800.000 tn anuales, es la segunda productora comunitaria de arroz con el 28 por ciento del total, sólo superada por Italia.
Fuente: Silvia González Cerredelo. Madrid
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